Risoterapia para acceder a un punto de vista distinto de nosotros mismos y de nuestro entorno

“La risa es una manifestación de alegría y bienestar,… y cuando nos reímos de verdad no podemos estar preocupados: son dos estados antagónicos” (Castellvi, E.)

La risoterapia no es una terapia en sí misma, ya que ella sola no cura ninguna enfermedad. José Elías nos explica que “La risa es una estrategia psicoterapéutica que produce beneficios mentales, emocionales y somáticos”, lo que nos permite interpretar que los beneficios de la práctica de la risoterapia son aplicables al ser humano en su conjunto (cuerpo, energía, y mente).

La risoterapia se practica en grupo ya que la risa, al igual que los bostezos, es contagiosa, y lo que pretende es acceder a un punto de vista distinto de nosotros mismos y de nuestro entorno. Un estado de ánimo alegre nos ayuda a ver nuestros problemas desde otro ángulo, lo que nos permite ser más creativos a la hora de enfrentarnos a ellos.

En los talleres de risoterapia son muchos los elementos que utilizamos para ir acercándonos a una risa natural, que fluya de dentro a fuera, que salga del corazón. La expresión corporal, la música, los juegos, la danza, los disfraces, los masajes… en realidad todo aquello que nos ayude a desconectar de nuestras preocupaciones y liberar tensiones son ingredientes óptimos para una sesión.

Son muchos los beneficios de participar en uno o varios talleres de la risa, y por eso es una práctica indicada para múltiples ocasiones: celebraciones familiares o de amigos, empresas, colectivos, agrupaciones, o simplemente porque te lo quieres permitir…